| |

|
Si bien es un coro que parece estar un peldaño por debajo de Pardo o Pastrana, tiene nivel de final. Dos buenos tangos a la hipocresía del hombre y a la corrupción de los políticos, aunque éste es un tema ya muy manido. En los cuplés se viene arriba el coro y arranca las risas del público, hablando en el primero de los cuernos que le pone su novia con uno de la comparsa de Tino, y con todo lo que ha aprendido de fútbol viendo el Cádiz, aunque aún no sabe lo que son los goles.
Valoración: 7/10 |