| |

|
Primer plato fuerte en la modalidad de comparsas del 2013, y no defrauda. Quiñones, en lo que a mí me ha parecido un Ciudadano Zero V2.0, nos trae letras reivindicativas mientras que simula ser peleles dirigidos por las manos de los que mandan. Destacable, entre los pasodobles, la segunda letra dirigida a los niños de Córdoba, a los que a buen seguro mencionarán en más de una ocasión en el teatro. Por su parte, los cuplés han hecho reír al público, algo difícil en la modalidad, y el estribillo es una preciosidad. La música es una delicia en todo el repertorio, y durante el popurrí –donde encontramos más reivindicaciones- no será menos.
Valoración: 7/10 |